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La analítica de datos, factor estratégico para el futuro de las empresas

Escrito por Antonio Diaz
Director General @ E-voluciona
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En los juegos de cartas hay una expresión a menudo empleada, aquella de “tener un as bajo la manga” que, alejándonos del concepto de la trampa, significaría ocultar algo de gran peso para utilizarlo cuando corresponda. En la vida social, este dicho apunta a las distintas oportunidades en las que alguien, contando con un recurso muy valioso, lo reserve para un instante decisivo y esto, en términos empresariales, tiene un claro detonante: otorgar un gran valor diferencial.

Conocer el valor y la importancia de la analítica de datos permite a las empresas tomar las decisiones acertadas y alejarse, cada vez más, de aquel modelo prescriptivo. Esto suponía un coste excesivo, tanto a nivel económico, de equipo y de tiempo, para las empresas y ofrecía una interesante reflexión sobre lo efímero de los resultados. En efecto, lo que hoy es relevante, mañana es probable que ya no lo sea.

En la actualidad, la analítica de datos permite conocer y entender mejor las necesidades de los clientes acordes a las exigencias del mercado, de ahí la gran importancia de contar con una serie de herramientas que nos permitan garantizar información útil y de valor para la actividad de las empresas. ¿Y si existiera un centro de datos y análisis especializado en esta tarea?

En eso debemos hacer foco, las empresas especializadas debemos ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de cada uno de nuestros clientes para ayudarles a mejorar sus procesos de transformación digital.

A la hora de afrontar una serie de decisiones, algo que sucede a menudo en las distintas etapas que conforman el ciclo de vida de las empresas, no conviene apostar por factores falibles, como el instinto, las valoraciones personales o las distintas informaciones que se pueda recibir desde el exterior, siempre relacionadas con el “ruido”. La rigurosidad propiamente dicha que permite resolver cualquier acción se encuentra en los números y en los datos.

La clave, por tanto, no reside en la cantidad, sino en la calidad de la información.

La clave, por tanto, no reside en la cantidad, sino en la calidad de la información. Una calidad basada en aportar un valor diferencial y adecuado a las necesidades del cliente ante la gran cantidad de datos existentes y que, al aplicarlos de manera correcta en el negocio, pueden servir como patrón para identificar comportamientos y oportunidades en un mercado cada vez más competitivo y menos ajeno a los patrones de conducta de las personas.

“La información es poder”, decía Francis Bacon. Y es verdad, porque la analítica de datos representa un factor clave en las empresas al aportarnos valiosa información sobre los distintos actores. Un conocimiento exhaustivo que permite, entre otras ventajas, adaptar la estrategia empresarial, fidelizar al cliente, anticiparse a posibles cambios de tendencia y orientar nuestro producto hacia la personalización.

A partir de una serie de procedimientos analíticos, descriptivos, predictivos y prescriptivos, y mediante el uso de herramientas avanzadas de IA y el Big Data, podemos monitorizar los KPIs de nuestros clientes con el objetivo de brindarles un análisis ágil y detallado de resultados que les permitirán detectar oportunidades e identificar principales áreas de mejora.

Este modelo de operación proactivo actúa como un centro resolutivo capaz de aportar soluciones a las peticiones, incidencias y reclamaciones del día a día de los clientes para que éstos sepan cómo actuar con efectividad ante cualquier escenario ofreciendo, para ello, un alto grado de inmediatez en el servicio.

Permitir una rápida reacción ante cualquier necesidad, conlleva a mejorar la estrategia como marca de cara a sus clientes.

Disponer de una serie de datos en tiempo real se ha convertido en un factor necesario para las empresas, al permitir una rápida reacción ante cualquier necesidad, lo que conlleva a mejorar la estrategia como marca de cara a sus clientes. Esto ofrece como resultado una serie de beneficios basados en una productividad más eficiente y certera.

En este año lleno de incertidumbre, numerosas empresas se encuentran ante la obligación de adecuar o redefinir sus estrategias para adecuarse a unas circunstancias y consumidores que poco tienen que ver con los de hace escasos meses. En este sentido, el Big Data ha adquirido una especial relevancia, presentándose como un aliado imprescindible para conocer nuevas tendencias e identificar toda clase de comportamientos sociales que permitan adaptar su oferta a estas nuevas necesidades.

La analítica de datos es la carta que las empresas tienen que utilizar y poner sobre la mesa para ganar aquella partida que permite seguir siendo relevantes en un entorno cambiante en el que, cada vez más, los valores diferenciales marcan el devenir de las marcas.

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